OBSERVARE
Universidade Autónoma de Lisboa
ISSN: 1647-7251
Vol. 6, n.º 2 (Noviembre 2015-Abril 2016), pp. 16-33
UN ACERCAMIENTO A SOCIOS NO TRADICIONALES:
LA EVOLUCIÓN DEL VÍNCULO ENTRE LA ARGENTINA Y LAS
MONARQUÍAS DEL GOLFO DURANTE LAS ADMINISTRACIONES DE
CRISTINA FERNÁNDEZ (2007-2015)
Ornela Fabani
ornela_fabani@hotmail.com
Doctora en Relaciones Internacionales, Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales
de la Universidad Nacional de Rosario (UNR, Argentina). Becaria Posdoctoral del Consejo Nacional
de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). Ayudante de Primera, con dedicación
simple, en la Cátedra “Política Internacional”, en la Facultad de Ciencia Política y Relaciones
Internacionales de la Universidad Nacional de Rosario (UNR).
.
Resumen
El objetivo de este trabajo reside en describir y analizar la evolución del vínculo tanto
político-diplomático como económico-comercial entre Argentina y las monarquías del Golfo,
así como también los factores que explican dicha evolución, durante las administraciones de
Cristina Fernández (2007-2015). Mientras tanto, la premisa que recorre el mismo reside en
que durante los gobiernos de Fernández las relaciones político-diplomáticas entre Argentina
y EAU, Arabia Saudita, Kuwait y Qatar se dinamizaron particularmente a raíz del interés
argentino de fortalecer los vínculos económico-comerciales con los referidos Estados. En
este sentido, la profundización de estos lazos se explica en función de algunos de los
grandes ejes de la política comercial externa argentina que giran en torno a: diversificar los
socios comerciales, receptar inversiones e incrementar el volumen de intercambio comercial.
Más aún atendiendo a que los actores previamente mencionados son percibidos como
potenciales socios en función de la necesidad de las monarquías del Golfo de garantizar su
seguridad alimentaria y avanzar en la cooperación tecnológica, esto en un contexto marcado
por la crisis financiera internacional.
Palabras clave:
Argentina; monarquías del Golfo; Cristina Fernández; vínculos político diplomáticos;
relaciones económico comerciales
Como citar este artigo
Fabani, Ornela (2015). "Un acercamiento a socios no tradicionales: la evolución del vínculo
entre la Argentina y las monarquías del Golfo durante las administraciones de Cristina
Fernandéz (2007-2015)". JANUS.NET e-journal of International Relations, Vol. 6, N.º 2,
Noviembre 2015-Abril 2016. Consultado [online] en data de ultima visita,
observare.ual.pt/janus.net/pt_vol6_n2_art02
Artículo recibido el 29 de Mayo de 2014 y aceptado para su publicación en el 15 de
Octubre de 2015
JANUS.NET, e-journal of International Relations
ISSN: 1647-7251
Vol. 6, n.º 2 (Noviembre 2015-Abril 2016), pp. 16-33
Un acercamiento a socios no tradicionales: la evolución del vínculo entre la Argentina y las monarquías del
Golfo durante las administraciones de Cristina Fernández (2007-2015)
Ornela Fabani
17
UN ACERCAMIENTO A SOCIOS NO TRADICIONALES:
LA EVOLUCIÓN DEL VÍNCULO ENTRE LA ARGENTINA Y LAS
MONARQUÍAS DEL GOLFO DURANTE LAS ADMINISTRACIONES DE
CRISTINA FERNÁNDEZ (2007-2015)
Ornela Fabani
Introducción
El Golfo Arábigo, situado en la península arábiga, al sudoeste de Asia, resulta una zona
de relevancia geoestratégica no sólo por ser punto de encuentro de tres continentes -
Asia, África y Europa- sino también en virtud de sus reservas de hidrocarburos. Sin ir
más lejos, las seis monarquías del Golfo - léase: Arabia Saudita, Bahrein, Emiratos
Árabes Unidos (EAU), Kuwait, Omán y Qatar - poseen alrededor del 30% de las
reservas probadas de crudo a nivel global. Aún más, estos seis Estados controlan
conjuntamente el 23% de las reservas probadas de gas a nivel mundial (Meltzer,
Hultman, Langley, 2014: 18). Como correlato, gracias a la importancia que detentan
estos recursos para las economías de los citados países éstos han obtenido beneficios
económicos que les han permitido transitar una etapa de crecimiento exponencial
durante las últimas décadas. En este marco se inscribe el interés de Argentina por
acercarse a dichos Estados, que no sólo cuentan con vastos recursos sino también con
millonarios fondos soberanos, y que se presentan como potenciales socios en virtud de
su necesidad de asegurarse el acceso a alimentos y tecnología. De hecho, más allá de
la trascendencia del tema derechos humanos como uno de los grandes ejes dentro de
la agenda política argentina y de las tensiones que éste podría generar, el vínculo con
las monarquías del golfo se ha profundizado en los últimos años.
Dicho esto, nuestro trabajo se plantea como objetivo general describir y analizar la
evolución del vínculo tanto político-diplomático como económico-comercial entre
Argentina y las monarquías del Golfo, así como también los factores que explican dicha
evolución, durante las administraciones de Cristina Fernández (2007-2015). Hemos
escogido este recorte temporal pues consideramos que estos gobiernos coinciden con
una etapa en la cual se produce un incremento de los contactos, particularmente entre
Argentina, EAU, Arabia Saudita, Kuwait y Qatar. Aún más, debemos subrayar que el
acercamiento de Buenos Aires a estos Estados, durante el período de estudio
propuesto, no tiene parangón en la historia de las relaciones con los mismos.
Teniendo en consideración los puntos anteriormente señalados partimos del siguiente
supuesto inicial que funciona como hipótesis guía: Durante los gobiernos de Cristina
Fernández las relaciones político-diplomáticas entre Argentina y EAU, Arabia Saudita,
JANUS.NET, e-journal of International Relations
ISSN: 1647-7251
Vol. 6, n.º 2 (Noviembre 2015-Abril 2016), pp. 16-33
Un acercamiento a socios no tradicionales: la evolución del vínculo entre la Argentina y las monarquías del
Golfo durante las administraciones de Cristina Fernández (2007-2015)
Ornela Fabani
18
Kuwait y Qatar se dinamizaron particularmente a raíz del interés argentino de fortalecer
los vínculos económico-comerciales con los referidos Estados. En este sentido, la
profundización de estos lazos se explica en función de algunos de los ejes de política
comercial externa del citado país que giran en torno a: diversificar los socios
comerciales, receptar inversiones e incrementar el volumen de intercambio comercial.
Más aún atendiendo a que los actores previamente mencionados son percibidos por
Argentina como potenciales socios en función de la necesidad de las monarquías del
Golfo de garantizar su seguridad alimentaria y avanzar en la cooperación tecnológica,
esto en un contexto marcado por la crisis financiera internacional.
En base a lo hasta aquí expuesto resulta pertinente dar cuenta de una serie de ideas y
conceptos que resultan claves para el análisis. En este sentido, entendemos a la política
exterior como
“un área particular de la acción gubernamental que abarca tres
dimensiones analíticamente separables: político-diplomática,
militar-estratégica y económica, y que se proyecta en el ámbito
externo frente a una amplia gama de actores e instituciones
gubernamentales y no gubernamentales, tanto en el plano bilateral
como multilateral” (Russell, 1990: 255).
No obstante ello, es importante aclarar que el presente trabajo apunta a explorar tan
sólo dos de estas dimensiones: la político-diplotica y la económico-comercial.
En otro orden, cabe mencionar que esta política pública (Ingram, Fiederlein, 1988)
pretende dar visibilidad, plasmar la estrategia que se da la sociedad política, o parte de
ella, para proponer modos de inserción del Estado en el contexto mundial (Miranda,
1988: 22). En tal sentido la inserción, o condición de ser tomada en cuenta por la
política y la economía mundial (Miranda, 2001: 169), ha sido una preocupación de
primer orden tanto durante el gobierno de Néstor Kirchner (203-2007) como durante
las administraciones de su esposa, Cristina Fernández (2007-2015), que en gran
medida han pretendido alcanzarla ampliando sus márgenes de acción autónoma.
En efecto, luego de una década de inserción excluyente (Miranda, 2001: 173) u
acoplamiento en términos de Russell y Tokatlian (2013: 162), estas administraciones
han apostado a diversificar sus vínculos externos dando paso a una fase de mayor
autonomía relativa en lo que respecta al accionar externo argentino.
Aún más, coincidimos con aquellos que destacan que tanto durante el gobierno
Kirchner como durante las administraciones de Fernández, la política exterior argentina
ha tenido una fuerte impronta economicista (Zelicovich, 2011: 6). Esto se hace
evidente si atendemos al lugar dentro de la agenda que recibió la renegociación de la
deuda externa, así como también a la búsqueda de estas administraciones de que los
vínculos con el exterior se traduzcan en nuevas posibilidades de negocios con distintas
regiones, en una diversificación de las exportaciones y, asimismo, en nuevas
inversiones. Precisamente en este marco se produce el acercamiento de Argentina a las
monarqas del Golfo que emergen como socios potenciales para dicho país, en tanto
JANUS.NET, e-journal of International Relations
ISSN: 1647-7251
Vol. 6, n.º 2 (Noviembre 2015-Abril 2016), pp. 16-33
Un acercamiento a socios no tradicionales: la evolución del vínculo entre la Argentina y las monarquías del
Golfo durante las administraciones de Cristina Fernández (2007-2015)
Ornela Fabani
19
se trata de mercados que en la actualidad poseen una baja
relevancia en lo referido al volumen de las operaciones, no
obstante lo cual constituyen importantes oportunidades para los
productos argentinos” (Grosso, Moldovan y Todesca, 2009: 6).
Finalmente, cabe destacar que elnculo entre Argentina y las monarquías del Golfo ha
sido escasamente abordado por el mundo académico, mientras que la mayor parte de
los análisis producidos en torno al tema provienen de los medios de prensa. Al
respecto, pese a que la academia ha prestado atención al vínculo que Argentina entabla
con otro Estado del Golfo, como es el caso de Irán (Botta, 2010, 2012), son escasos los
trabajos que hacen alguna referencia a la política exterior argentina hacia las
monarqas del Golfo. Entre ellos podemos señalar una serie de artículos, elaborados
en el marco del Centro de Estudios en Relaciones Internacionales de Rosario (CERIR),
que abordan la política exterior argentina hacia la región de Medio Oriente durante las
administraciones de los presidentes Menem, De la Rúa (Carrancio 1998, 2001),
Duhalde, Kirchner y Fernández (Paredes, 2008, 2010), aunque ninguno de estos
trabajos dedica especial atención a nuestro objeto de estudio en particular. Mientras
que, por otro lado, es importante mencionar que el plano económico-comercial del
vínculo con dichos actores resulta aquel que ha sido el más estudiado (Stumberger;
Poggi, 2011). Dicho esto, pretendemos avanzar en la exploración del devenir de estos
lazos atendiendo a diversas fuentes secundarias - principalmente artículos de prensa
nacional e internacional -, pero también primarias - discursos oficiales, Memorias del
Estado de la Nación, comunicados de prensa y entrevistas semiestructuradas -.
La profundización de los vínculos político-diplomáticos
Medio Oriente no ha tenido un lugar de privilegio en la agenda de relacionamiento
externo argentina. Contrariamente, a través del tiempo esta ha sido un área marginal
en lo que respecta a sus relaciones tanto en términos políticos como económicos.
Desde una perspectiva general esto puede explicarse en virtud de la distancia que
separa a Buenos Aires de dichos territorios y, asimismo, a raíz de la inexistencia de una
idiosincrancia compartida, puesto que en términos religiosos, tanto como sociales y
culturales, Argentina encuentra marcadas diferencias con los países que componen
aquel espacio. Un ámbito en el que, por otra parte, conviven diversos grupos étnicos y
religiosos, así como también distintos regímenes políticos, y que en las últimas décadas
ha cobrado notoriedad en el plano internacional por el incremento de su conflictividad.
No obstante ello, durante las administraciones de Cristina Fernández se evidencia una
aproximación a los Estados de la región que se plasma en: la proliferación de visitas y
encuentros de alto nivel con representantes de diversos países árabes, la participación
más activa en las Cumbres ASPA, la reapertura de la Oficina de la Liga Árabe en
Buenos Aires, en febrero de 2008, inclusive en el apoyo argentino a la causa palestina.
Puesto que no podemos pasar por alto la participación de Buenos Aires en la
Conferencia de Donantes para Palestina y la apertura de la Oficina de Representación
Diplomática Argentina en Ramallah en 2008, el envío de cascos blancos a Gaza, tras la
Operación Plomo Fundido en 2009, y el reconocimiento tanto a nivel bilateral como
multilateral del Estado Palestino, en 2010 y 2011 respectivamente (Fabani, 2012: 70 y
ss). Aún más, la aproximación argentina a la causa Palestina y, como correlato, el
JANUS.NET, e-journal of International Relations
ISSN: 1647-7251
Vol. 6, n.º 2 (Noviembre 2015-Abril 2016), pp. 16-33
Un acercamiento a socios no tradicionales: la evolución del vínculo entre la Argentina y las monarquías del
Golfo durante las administraciones de Cristina Fernández (2007-2015)
Ornela Fabani
20
ajuste
1
En este marco, a lo largo de los gobiernos de Fernández, llama la atención un
incremento de los vínculos político-diplomáticos con un conjunto de actores que no han
sido aquellos con los cuales tradicionalmente Argentina ha mantenido una relación más
cercana en lo que respecta a la región, nos referimos a las monarquías del Golfo,
específicamente a Arabia Saudita, EAU, Kuwait y Qatar.
a su tradicional política de equidistancia frente al conflicto palestino-israelí
durante esta gestión son una muestra del mayor margen de acción autónoma que
adquiere dicho país durante el periodo de referencia.
Respecto a estos cuatro países podemos destacar que los mismos comparten una
lengua común -el árabe-, detentan una religión compartida y una cultura que se
asemeja en muchos aspectos precisamente por profesar la mayoría de los habitantes
de estas naciones la relign Islámica. Mientras tanto, en el plano político los cuatro
adhieren a la forma de gobierno monárquica y, en términos económicos, se apoyan en
economías fuertemente dependientes del petróleo.
No obstante ello, no podemos pasar por alto que cada uno de estos Estados presenta
asimismo sus particularidades. Al respecto, difiere el número de habitantes, la
extensión territorial, las características del régimen político, las opciones de política
exterior, las capacidades militares, los avances en términos de diversificación
económica, incluso la proporción de fieles shiítas y sunitas entre los mismos.
Sin ir más lejos, la poblacn de Arabia Saudita supera los 27 millones de habitantes y
la extensión de su territorio alcanza los 2.149.690 Km2 (Oficina de información
diplomática de España, 2015: 1), convirtiéndose en el país más populoso y más
extenso de los cuatro. Amén de ello este es el país cuyo ejército posee un mayor
número de hombres y aquel que detenta la alianza más antigua con Estados Unidos.
En cuanto a Kuwait, dicho Estado se distingue por su mayor grado de apertura política,
en términos comparativos con sus vecinos. De hecho, el emirato posee las instituciones
prodemocráticas más antiguas y arraigadas (Crystal, 2005: 1).
Por su parte, EAU se erige como aquel entre los cuatro países que ha efectuado
mayores avances en términos de diversificación económica. Tal es así que Dubai se ha
convertido en un destino elegido por el turismo internacional. Asimismo, este Estado se
ha transformado en un importante centro económico, comercial y financiero. Impulsado
en parte por este desarrollo puede hablarse, a su vez, de un boom en la construcción
(Sturm, 2008: 14).
Finalmente, Qatar posee uno de los PBI per cápita más altos del mundo, sus ingresos
derivan principalmente de las exportaciones de petróleo y gas natural. En efecto, este
país es el primer productor de gas licuado del mundo y posee el 14% de las reservas
de gas a nivel global (Gulf Exporting Country Forum, 2015).
Tras esta breve caracterización, nos referimos a un incremento de los vínculos
políticos-diplomáticos con estos países ya que durante los gobiernos de Fernández
prosperaron los viajes presidenciales, las visitas ministeriales y contactos de alto nivel
con representantes de los citados países e, incluso, se avanzó en la apertura de nuevas
sedes diplomáticas. Tal es así que, sin pretender ser exhaustivos, en 2009 Argentina
1
Entendiéndose por tales, las variaciones en la intensidad del esfuerzo y las adecuaciones de objetivos
frente a uno o varios temas de la agenda de política exterior (Hermann, 1990: 5).
JANUS.NET, e-journal of International Relations
ISSN: 1647-7251
Vol. 6, n.º 2 (Noviembre 2015-Abril 2016), pp. 16-33
Un acercamiento a socios no tradicionales: la evolución del vínculo entre la Argentina y las monarquías del
Golfo durante las administraciones de Cristina Fernández (2007-2015)
Ornela Fabani
21
recib la visita del ministro de Relaciones Exteriores de EAU, en 2010 del emir y el
primer ministro de Qatar, así como también del primer ministro de Kuwait. Además, en
2011, la presidente Fernández inició una gira que la llevó a Kuwait y Qatar.
En lo que atañe al segundo gobierno de Fernández, en 2012 hemos de referir que el
vicepresidente argentino, Amado Boudou, recibió personalmente al embajador de
Kuwait en una visita en el cual este último hizo manifiesto el apoyo de su país al
reclamo argentino por la soberanía de las Islas Malvinas, conforme lo estipulado en las
resoluciones de Naciones Unidas (Secretaría de Comunicación Pública, 03/05/2012).
Tiempo después el vicepresidente viajó a Qatar para participar del XIII Foro de Doha
sobre temas relacionados con la democracia, el desarrollo social y el libre comercio en
Medio Oriente. Asimismo, también en 2012, el embajador de EAU fue recibido por
nuestra presidente; mientras que en 2013 Fernández protagonizó la primer visita de un
jefe de Estado argentino a dicho país, un gesto de alto impacto político que fue
retribuido con la visita a Buenos Aires del vicepresidente de EAU al año siguiente.
Respecto a Arabia Saudita, en términos comparativos con el resto de las monarquías
del Golfo, las relaciones con Riad tienen una trayectoria más extensa. Particularmente
si atendemos a que el reino se encontró entre los primeros pses árabes con los cuales
Argentina estableció relaciones diplomáticas, que en este caso datan de 1946. Es más,
Argentina abrió su primer legación diplomática en el Golfo en la ciudad de Jedda en
1948, convirtiéndose en el primer país latinoamericano en tener una representación
diplomática en dicho país. De igual forma, tradicionalmente las relaciones comerciales
con este Estado han sido más fluidas, si bien recién en 2014, por primera vez en la
historia de las relaciones bilaterales con el reino, un canciller argentino encabezó la
visita de una delegación argentina a dicha nación (Telam, 19/02/2014).
También en esta dirección, y ennea con el fortalecimiento de los lazos entre los
referidos actores, podemos mencionar que en 2008 EAU abrió su Embajada en Buenos
Aires, mientras que en el marco de la visita de Fernández a Qatar, en 2011, se asumió
el compromiso de abrir la embajada argentina en Qatar y la qatarí en Buenos Aires, lo
que se concretó en 2013, cuando ambos Estados designaron sus primeros
embajadores. De esta forma, en la actualidad Argentina cuenta con Embajadas en
cuatro de las seis monarqas del Golfo, puesto que en los casos de Omán y Bahrein
existe una representación concurrente en el reino saudita.
Además, si bien de menor peso, otro indicador del referido acercamiento entre las
partes reside en la llegada de Qatar Airways y Emirates a Argentina que desde 2010 y
2011, respectivamente, vuelan la ruta Doha-Buenos Aires, en el caso de la primera, y
Dubai-Buenos Aires en lo que respecta a la segunda, en ambos casos con escala en
Brasil.
Ahora bien, cabe mencionar que el impulso que han cobrado las relaciones con los
cuatro actores hasta aquí estudiados no ha tenido el mismo ímpetu en lo que ate al
vínculo con Omán y Bahrein. Tal es así que, en lo que respecta a los contactos con este
último, solo podemos dar cuenta de que, en 2011, atendiendo a una invitación del
gobierno provincial, el príncipe heredero de Bahrein visitó Santiago del Estero
acompañado de una comitiva de inversores y empresarios (Sitio oficial de la Provincia
de Santiago del Estero, 22/06/2011). Mientras tanto, un año después, el embajador
argentino ante ese país, concurrente en Arabia Saudita, fue recibido por el vice primer
ministro bahrei y por el ministro de Electricidad y Agua, en octubre de 2012, en dos
JANUS.NET, e-journal of International Relations
ISSN: 1647-7251
Vol. 6, n.º 2 (Noviembre 2015-Abril 2016), pp. 16-33
Un acercamiento a socios no tradicionales: la evolución del vínculo entre la Argentina y las monarquías del
Golfo durante las administraciones de Cristina Fernández (2007-2015)
Ornela Fabani
22
reuniones que las partes aprovecharon para exponer su predisposición a la hora de
profundizar los vínculos bilaterales. No obstante ello, no hemos podido recabar datos
que den cuenta de vistas oficiales del más alto nivel ya sea desde o hacia Omán o
Bahrein durante este período. Aún más, llama la atención que en su visita al país el
príncipe heredero de Bahréin no haya sido recibido por altas autoridades del gobierno
nacional, particularmente si atendemos a que a lo largo de la historia nunca un príncipe
bahreiní, ni tampoco un sultán de Omán, visitaron Argentina. Si bien, también es cierto
que tampoco hay registro de una visita de un presidente argentino a dichas naciones.
De cualquier manera, aún pese a los incipientes contactos con estos dos actores, como
hemos visto, nuestro relevamiento de datos expone la relevancia que en los últimos
años han ido cobrando las relaciones político-diplomáticas con las otras cuatro
monarqas del Golfo.
En torno a la lectura que el gobierno nacional realiza respecto a estos vínculos el
canciller Timerman menciona: “Tenemos que crear un canal de diálogo directo con los
países árabes, son parte del G-77 que ahora presidimos, necesitamos hacer alianzas.
Nos tenemos que dar cuenta de que el mundo pasa hoy por otros lugares, que pses
que hace 20 años no tenían relevancia cada vez empiezan a tomar mayor importancia”
(Página 12, 16/01/2011). Aún más, en otra alocución del alto representante este refirió
que Argentina valora las instancias de diálogo con dichos actores en virtud de que las
mismas han permitido coordinar posiciones políticas en diversos temas de la agenda,
así como también constituir nuevas formas de cooperación Sur-Sur (Secretaría de
Comunicación Pública, 01/12/2010). Sin ir más lejos, desde el primer encuentro
Cumbre del ASPA los pses árabes han respaldado el reclamo argentino por las Islas
Malvinas, apelando a que las partes reanuden las negociaciones a fin de encontrar una
solución definitiva a la controversia, una postura que asimismo ha sido refrendada por
altas autoridades de las monarqas del Golfo en el marco de diversos encuentros
bilaterales.
Ahora bien, entendemos que para explicar la profundización de los contactos políticos
con las cuatro monarquías del Golfo hay que atender al contexto en el cual comienzan a
tomar lugar los mismos, marcado por la crisis financiera internacional. Asimismo, a los
principales ejes de la política comercial externa de los gobiernos de Fernandez que, en
línea de continuidad con la gestión Kirchner, apuntan a diversificar socios comerciales,
receptar inversiones e incrementar el volumen de intercambio comercial. De hecho,
desde nuestra óptica, los intereses económicos-comerciales han tenido un rol central a
la hora de traccionar los vínculos político-diplomáticos entre Argentina y los países del
Golfo, en línea con la referida impronta economicista que mantuvo la política exterior
durante este período. Más aún, todo indica que las expectativas argentinas en términos
de concretar negocios con estos socios potenciales incluso han llevado al país a evitar
cualquier crítica a los regímenes vigentes en dichas naciones.
Al respecto, pese a que como señalan Gardini y Lambert (2011: 1) ideología y
pragmatismo son componentes integrales de la política exterior -de hecho de toda
actividad política en el sentidos amplio- que se encuentran en continua tensión, en
lo referente al vínculo entre Argentina y las monarqas del Golfo prevalece el segundo.
Decimos esto ya que, pese al rol que la política de derechos humanos ha detentado
tanto en la agenda interna como externa de los gobiernos de Kirchner y Fernández e,
incluso, a pesar de la prédica en defensa de la democracia que han efectuado estas
administraciones, Argentina no ha promovido el compromiso con estos principios en los
JANUS.NET, e-journal of International Relations
ISSN: 1647-7251
Vol. 6, n.º 2 (Noviembre 2015-Abril 2016), pp. 16-33
Un acercamiento a socios no tradicionales: la evolución del vínculo entre la Argentina y las monarquías del
Golfo durante las administraciones de Cristina Fernández (2007-2015)
Ornela Fabani
23
encuentros que han tenido lugar con los países del Golfo, ya sea en el marco de las
cumbres ASPA o a nivel bilateral. Esto a pesar de las caractesticas propias de estos
regímenes, que suelen ser referidos como monarquías absolutas (Levins: 2013, 388) a
raíz de las amplias prerrogativas que detenta la figura del rey, y de los escasos
espacios de participación política que encuentran sus ciudadanos, en países que ni
siquiera autorizan la conformación de partidos políticos. Por no mencionar otras
prácticas propias de estos Estados que han sido condenadas por organizaciones tales
como Amnistía Internacional por ser violatorias de los derechos humanos. Dicha actitud
del gobierno argentino nos permite concluir que en lo que respecta alnculo con estos
actores no ha existido coherencia entre la rerica oficial y la pctica. Por el contrario,
destacamos una vez más que en este caso ha primado por el pragmatismo,
relegándose los citados principios que aparecen una y otra vez en los discursos oficiales
y privilegiándose la aproximación a la contraparte árabe con vistas a la profundización
de un vínculo que se espera pueda redundar en la obtención de beneficios económico-
comerciales.
La promoción de las relaciones económico-comerciales
Al repasar las visitas, encuentros y contactos de alto nivel entre representantes de
Argentina y las monarquías del Golfo durante los gobiernos de Cristina Fernández se
hace patente que los mismos han tenido entre sus fines últimos hacer negocios e
impulsar inversiones. Esto en línea con una serie de “objetivos estratégicos” de esta
gestión que apuntan a:
“el crecimiento y la diversificación de nuestras ventas al mundo;
la creación de una sólida cultura exportadora en el seno del
sector productivo nacional; y la generación de recursos genuinos
que garanticen el crecimiento sostenible de nuestra economía, el
impulso a la producción y la creación de empleo de calidad, con
el objetivo de alcanzar una distribución cada vez más equitativa
del ingreso” (Secretaría de Comunicación Pública, 21/12/2011).
Estos objetivos, vale subrayar, son acordes con el definido como
“modelo económico de acumulación con matriz diversificada e
inclusión social” (Fernández, 2007).
En esta dirección, el canciller Timerman señala:
“El crecimiento de nuestras ventas al mundo reconoce como uno
de sus pilares a la estrategia de diversificación de nuestra oferta
exportable y a una política comercial que prioriza la apertura de
nuevos mercados para las exportaciones argentinas, logrando
posicionar la producción nacional en mercados menos tradicionales